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jueves, 31 de enero de 2013

Grutas de Cristal de Molinos (Teruel)


Cuevas de Cristal . Molinos (Teruel)

Tenia unos 10 años cuando visité por primera vez las Cuevas de Molinos (Teruel) cuyo descubrimiento en el año 1961, había causado una gran expectación en el Bajo Aragón y el Maestrazgo. En el año 2011 se celebró el 50 aniversario de su descubrimiento y Molinos organizó unas jornadas en las que participaron sus descubridores e incluso se estampó un sello conmemorativo.
Cuevas de Cristal
Cuando se abrieron al público las Cuevas de Cristal, muchos vecinos de los pueblos cercanos acudieron a ver esas cuevas de las que tanto se hablaba. Las condiciones de la visita eran un poco rudimentarias. Se accedía a través de un túnel y se bajaba a las galerías inferiores por un agujero con unos escalones en la roca y como iluminación un candil de carburo que llevaba el guía. ¿Que si hablo de la prehistoria? Efectivamente, una es ya muy mayor (bueno, no tanto) y las cosas ha cambiado bastante desde entonces.
En estas primeras cuevas, llamadas Las Beticambras, se encontraron los restos del "Hombre de Molinos", el humano más antiguo de Aragón. Tenían impresionantes estalactitas de un inmaculado color blanco que acabaron negras por el humo de los carburos y, según me comentaron hace un tiempo, se cerraron y todavía permanecen inaccesibles al público. Al parecer toda la colina está comunicada por galerías, aunque solamente es accesible una pequeña parte de ellas.
Las que se visitan actualmente son las cuevas de Las Graderas ya con luces interiores y un recorrido que facilita la visita de los grupos.
Cuando a finales de diciembre de 2012 volvimos de Borneo, después de visitar las impresionantes y enormes cuevas del Parque Nacional de Mulu, (se consideran las mas grandes del mundo) fuimos a ver las cuevas de Cristal de Molinos. Durante el viaje de Borneo no pude por menos que compararlas y, como la imaginación es caprichosa, siempre salían ganando las cuevas de Molinos.
Formaciones en las Cuevas de Cristal
Las cuevas de Cristal suelen tener un elevado numero de visitantes, sin embargo cuando nosotros las visitamos a mediados de enero, estábamos solos. Ese frío domingo de invierno pocos visitantes se acercaron a ver las cuevas. El guía esperaba en la zona de aparcamiento seguramente pensando que iba a pasar la mañana en soledad. Subimos las escaleras hasta la puerta de entrada, pagamos 7 € y pudimos visitarlas tranquilamente en media hora y con la percepción actual me parecieron (ahora comparadas con las de Borneo) preciosas, muy diferentes, con unas formas que no he visto en ningún otro lugar, pero por su tamaño muy pequeñas.
Pero la originalidad de las cuevas de Molinos no está en su tamaño (bien es sabido que el tamaño no importa). Lo que hace que las Cuevas de Cristal sean diferentes es el color claro de las formaciones y sobre todo la forma de las estalactitas, técnicamente estalactitas excéntricas de crecimiento vertical, (que pena no tener mas conocimientos de geología para entender esta maravilla), es decir originales formas en las que pequeñas estalactitas suben hacia arriba colgadas de las estalactitas que bajan del techo de la cueva.
Después de visitar las cuevas nos paseamos por el pueblo, entramos en la iglesia de Nuestra Señora de la Nieves de estilo gótico levantino construida en piedra  y ladrillo con una antiquísima pila bautismal del siglo III, recorrimos calles con casas solariegas y nos asomamos al puente para ver el río Guadalopillo que cruza el pueblo formando un profundo barranco con un salto de agua de 30 metros. Subimos hasta la Torre del reloj en la parte mas alta del pueblo con una amplia vista. Y para completar el día una estupenda comida en el “Hostal de la Villa” un restaurante en el centro en un bonito edificio de piedra.
Un día agradable que mereció la pena y nos permitió disfrutar de un nueva modalidad de viaje, el “geoturismo” .
Como una imagen vale mas que mil palabra, os dejamos este vídeo de TV Aragón para que disfrutéis de Molinos y os paseéis por las cuevas.

 

domingo, 6 de mayo de 2012

Siria y una guerra que llaman enfrentamiento

Tomando la fresca bajo el brazo del presidente. Alepo 
Estos días se ha declarado en Siria un ficticio alto el fuego en el que se sigue matando a personas. Poco puede importar que la guerra en Siria (ahora la llaman enfrentamiento) esté destruyendo parte de su importante patrimonio cultural, si lo que se destruye es la vida. Cuando has visitado los lugares que diariamente se nombran en los periódicos, la guerra tiene otra visión, ubicas los lugares y la imagen es una mezcla agridulce entre los recuerdos y las noticias que actualmente llegan de allí.
Noria de Hama
Trampolín desde la noria. Hama
 Me acuerdo de Hama, una agradable ciudad a la orilla del río Orontes, en la que se oye constantemente el acompasado chirrido de las norias que elevan el agua para regar los campos. Unas norias antiguas que se quisieron reproducir en la Expo del Agua de Zaragoza y para ello se contrató a los constructores de norias de Hama.  Construyeron una noria artesanal, como ellos saben hacerlo y un tiempo después dejó de funcionar. Era una noria sin ninguna finalidad, solamente servía para adornar una expo de cartón piedra que se evaporó y perdió su sentido.
Los constructores de norias de Hama no habrán olvidado la inútil noria de Zaragoza, pero  ahora tienen otras preocupaciones mayores. De nuevo están en guerra y quizás se vean obligados a contemplar horrorizados como su ciudad, una vez mas, es objeto de bombardeos y muertes. Una ciudad que ya ha sufrido momentos cruentos como cuando en el mes de febrero de 1982 el padre del actual presidente de Siria, Hafez Al-Assad decidió acabar con los grupos rebeldes, entre ellos los Hermanos Musulmanes, bombardeando la ciudad y causando un elevado número de civiles asesinados (las cifras se estiman entre 10. 000 y 20.000 muertos). Treinta años después el actual presidente de Siria Bachar el Asad, sigue matando gente en Hamah.
Ciudadela de Alepo

Comiendo pipas en la ciudadela. Alepo
No puedo recrearme en las preciosas ciudades sirias y olvidar esta guerra, que nadie llama guerra.


Recuerdo también los días que pase deambulando por Alepo, por el mercado, la mezquita o el castillo. Unas chicas jóvenes me "adoptaron" y sentadas en la mezquita practicábamos inglés. Me junté con ellas los días que pase en la ciudad, querían practicar inglés conmigo, que lo hablo de pena. Me invitaron a su casa, me hablaron de su proyecto tradicional de matrimonio, (acordado por su padre), me contaron cosas de su vida y querían saber de la mía. 
El último narrador cuentacuentos de Damasco
Una tarde de viernes una familia, que comía pipas a la puerta del castillo, quiso compartirlas conmigo. No teníamos un idioma común pero las sonrisas, los gestos, los dibujos o la mirada cumplían este papel.
La ciudad de Homs, que está sufriendo especialmente esta guerra, me trae imágenes del mercado y de las bromas de algún vendedor...Imágenes de gente que nos ha hecho agradable el viaje y que ahora nos preguntamos: ¿Cómo vivirán todos ellos estos difíciles momentos?.
Mezquita de los Omeyas. Damasco
Siria tiene un importante patrimonio cultural: Damasco, Alepo, Palmira, Bosra, y los castillos del Krak de los Caballeros y de Saladino forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Todos ellos son lugares que conservan importantes testimonios de sus siglos de historia.
Damasco presume de ser la ciudad mas antigua del mundo (fundada hace mas de 6000 años) y una de las ciudades mas importantes de la Ruta de la Seda. Durante siglos en ella se comerciaba con los productos que circulaban en dirección a Europa o Asia. En Damasco se agrupaban también las caravanas de peregrinos en dirección a La Meca para atravesar juntos el desierto arábico. No lejos de allí, en Bosra, se encuentra el teatro Romano construido en el s. II y la memoria de las piedras presentes en todos los edificios..
Palmira
Flores en los huertos de Palmira
Alepo conserva, al igual que Damasco, su recinto amurallado con un histórico zoco, la mezquita (s. VIII) o los caravanserais y sobre un cerro, dominando la ciudad, la ciudadela (s XIII).
Palmira, ciudad nabatea (al igual que Petra en Jordania), situada en el oasis de Afqa conserva todavía ruinas de la ciudad romana como el templo de Bel, la gran avenida de las columnas o el palacio de la reina Zenobia.
Estos lugares solamente son un ejemplo del papel que Siria ha jugado a los largo de la historia y de su importante pasado. Por desgracia actualmente se encuentra viviendo unos momentos muy diferentes, mas oscuros y difíciles.
Ponemos, por tanto, un lazo de luto por Siria y dejamos para otro momento el relato del viaje a este hermoso país.