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martes, 10 de febrero de 2015

Pascua en Rumanía. Bucovina.


Monasterio de Moldovita
Otra etapa del diario que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros con varias partes:

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/06/pascua-en-rumania-transilvania-ii.html
En esta entrada nos paseamos por los impresionantes monasterios pintados de Bucovina.

Esperamos que la información que aportamos resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta.  Que lo disfrutes!.
Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html

domingo, 25 de enero de 2015

Transilvania III: Sibiu, Alba Iulia.Pascua en Rumanía

Murallas de Sibiu

Otra etapa del diario que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros con varias partes:

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/06/pascua-en-rumania-transilvania-ii.html
Rumanía durante la Semana Santa de 2014. Otra etapa del relato del viaje que Luis ha escrito en la página de Los viajeros
Otra etapa del diario que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros con varias partes:

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/06/pascua-en-rumania-transilvania-ii.html
Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta.  Que lo disfrutéis!.
Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

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Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Ver las entradas anteriores:
1.-Pascua en Rumanía. Introducción
2.-Pascua en Rumanía. Valaquia
3.-Pascua en Rumanía. Transilvania I: Brasov, Sighisoara
4,-Pascua en Rumanía, Transilvania II: Sighisoara, Sibiu

6º día: SIBIU
Amanece lluvioso otra vez, así que lo tomamos con calma. Después de desayunar salimos a la Piata Mare o plaza mayor, vecina de la Piata Mica. Al igual que en Brasov, estas plazas son espacios diáfanos aptos para toda clase de actividades; aquí para estas fechas han instalado un mercadillo típico de Pascua donde, además de los puestos de venta, hay casetas que proponen actividades para los niños, como el taller de pintura de los huevos de Pascua. 
Casco Histórico Sibiu

Sibiu presume de gran capital cultural y eso se nota mucho en esta zona; todos los edificios históricos están cuidadosamente restaurados, las calles muy limpias y además la vida cultural parece bastante activa. Anoche vimos anunciada la representación de un ballet clásico: Il Corsaro; puesto que el tema nos interesa vamos a informarnos a la principal oficina de turismo, que está en el magnífico edificio del Ayuntamiento. Nos remiten a la Casa de Cultura a Sindicatelor, que es donde tiene lugar el evento. Como está fuera del centro histórico decidimos ir dando un rodeo, pasando por los jardines que embellecen los restos de una antigua muralla y sus torres defensivas. Casualmente allí nos topamos con otro teatro, la Sala Thalia de la Filarmonica de Stat; aquí los conciertos se dan precisamente los jueves y para hoy está anunciado el Stabat Mater de Dvorak, que también nos seduce. Cuando llegamos a la vista de la casa de cultura tenemos un sobresalto: el edificio es algo más que feo, es tan horroroso que no se concibe que arquitecto alguno aceptara firmarlo. O más bien se lo encargaron a ese arquitecto sólo por ser miembro de los sindicatos, porque de otra manera no se explica xD El caso es que las puertas del mamotreto están cerradas; le doy la vuelta, no tanto para certificar sus espantosas proporciones como para tratar de encontrar más información; finalmente un empleado que trajina entre bastidores me explica en rumano que los días de función las taquillas no abren hasta una hora antes. La verdad es que nuestra afición por la danza clásica se ha enfriado de repente, por lo cual volvemos a la Filarmonica y compramos entradas para esa tarde a 16 RON cada una.

Catedral Ortodoxa. Sibiu
Regresamos por la comercial y peatonal Strada N. Balcescu; nos llaman la atención los gitanos que se pasean por aquí, que no parecen ir con prisas pero van ataviados como para una fiesta: los hombres con grandes sombreros negros y traje, las mujeres con lentejuelas en sus múltiples sayas de colores. De vuelta a la plaza subimos a la Turnul Sfatului o torre del concejo (2 RON). Las vistas del centro histórico son excelentes, todo el mundo aprovecha para fotografiar, pero ¿cómo evitar los feos reflejos de luz en los ventanales?... Me quedo un rato en la sala observando a la gente; al fin tengo suerte y entra un fotógrafo profesional que va con un llavín de cuadradillo. Abre uno solo de los ventanales, dispara una serie de fotos, cierra y se marcha. Así pues las ventanas tienen simplemente un cerrojo... Introduzco la llave de puntos de mi casa en el cuadrado, así como en diagonal, giro a la derecha y la ventana se abre de par en par xD. Procuro ser discreto y saco un par de fotos de la plaza, luego dejo entreabierto por si alguien más quiere servirse del truco.
Torre del Concejo. Sibiu

Aprovecho un rato libre para ir a enterarme de cómo podemos salir de Sibiu al dia siguiente. En la estación del ferrocarril nadie habla inglés y no consigo que me den información coherente; para ir a Alba Iulia sólo me dan una conexión de trenes que supone pasar la mitad del día en una parada perdida: Vintu de Jos. Yo sé que lo normal es que haya una decena de conexiones al día, pero me canso de discutir con ellos y me voy a la vecina estación de autobuses de la compañía Transmixt. Allí tampoco hablan inglés, pero la encargada enseguida me da la lista completa de autobuses directos a Alba Iulia; elijo el de la ora patru, o sea las 16h y compro ya los 3 billetes (18 RON cada uno).
Pintando huevos de Pascua. Sibiu

Frente al Ayuntamiento se levanta el elegante Muzeul Brukenthal, un palacio del siglo XVIII que alberga una interesante colección de pintura. Tenemos ganas de verlo, aunque no sea una visita exhaustiva, pero decidimos dejarlo para después de comer. Entramos en La Turn; por una vez no es un sótano, aunque el interior no deja de ser algo sombrío. Ofrecen cocina italiana y rumana y damos fe de que todo es buenísimo. Tomamos café bien cargado para resistir mejor y entramos con decisión al museo. La visita se cobra por zonas, nosotros pagamos 32 RON y comenzamos por una parte de la Galería de Arte Europeo que contiene las Capodoperele u obras maestras de la colección. Se trata de varias series de retratos pintados por artistas flamencos de los siglos XVI al XVIII. Ninguno de los 3 somos especialistas en pintura, pero hay que admitir que ver estas maravillas siempre vale la pena... bueno, siempre que la cosa no se alargue demasiado xD. Todavía tenemos ánimos para ver el resto de la Galería y luego otra dedicada al arte rumano. O más bien arte hecho en territorio rumano, puesto que los autores más antiguos son de origen alemán, húngaro o eslavo. Tras el baño de cultura nos vamos a echar una breve siesta en el hotel.

Salimos hacia la sala de conciertos con tiempo para llegar antes de las 19h. Este es un auditorio un poco especial; en realidad el aforo "fijo" está completo, las entradas que nos han vendido corresponden a unas sillas que las acomodadoras van colocando al borde de las últimas filas. Al comenzar el concierto comprobamos que la platea no está ni medio llena, automáticamente avanzamos unas filas y nos sentamos en sendas butacas vacías.... pero cuidado, porque a lo largo de la función la gente no se corta de entrar a ocupar sus sitios, y algunos "ocupas" se ven obligados a emigrar de nuevo xD. Está claro que aquí el abono de conciertos es tan barato que mucha gente lo compra para luego asistir sólo de tarde en tarde; pero lo de permitir la entrada una vez comenzada la obra ya me parece excesivo, eso es de teatro de pueblo xD. Por suerte a nosotros no nos desalojan; el teatro será de pueblo, pero en conjunto la representación es de gran nivel: la orquesta sinfónica y el coro de 40 voces son residentes, les dirige un director suizo y el cuarteto de voces solistas es de categoría internacional. Además la acústica de la sala es sorprendentemente buena, yo desde luego no me la esperaba así cuando vi que el techo era de doble vertiente y que el coro estaba alojado en una tribuna lejanísima, al fondo del escenario. En fin, cuando veo que se pueden ofrecer conciertos de este nivel cada semana del año y vendiendo las entradas a menos de 4€... me dan ganas de mandar al director del Auditorio de mi ciudad a que haga aquí un cursillo de gestión xD

¿A qué sótano bajaremos a cenar esta noche? Pues al que está más cerca, casi justo debajo de nuestro hotel. Se llama Sibiana y es un sótano amplio y cómodo, con buena cocina y excelente servicio. Terminamos la noche volviendo a pasar un rato en el Bohemian Flow; hoy está a tope de gente joven porque hay un DJ dándole marcha al excelente equipo de sonido.

Museo Astra. Sibiu
7º día: SIBIU-ALBA IULIA-SUCEAVA
Por fin amanece un día soleado de verdad y la belleza de Sibiu resplandece. Salimos temprano del hotel y pasamos un rato en la Catedral Ortodoxa, escuchando el canto polifónico que suele acompañar a las celebraciones. Anoche no llegamos a tiempo para presenciar la procesión que se forma al acabar el oficio y en la cual los dignatarios religiosos dirigen a los fieles para dar un par de vueltas alrededor del templo.
Museo Astra. Sibiu

Para hoy hemos planeado una pequeña excursión al Muzeul Astra, que está a las afueras de Sibiu. Se trata de uno de los museos de arquitectura popular al aire libre que en cierta época se pusieron de moda en los países del Este; me consta que en Polonia existen muchos, pero hasta ahora no habíamos visitado ninguno y sentimos cierta curiosidad. Para no perder tiempo vamos en taxi, el museo está a poco más de 5 kms del centro y la entrada cuesta 10 RON. Mirando el plano enseguida nos damos cuenta de que es imposible verlo entero en una mañana, ya que los terrenos son muy extensos y acogen más de 400 construcciones, así que nos limitamos a ver una de las dos mitades del conjunto, separadas por un lago. Según se explica en los folletos, todas las piezas conservadas aquí son originales y tienen 100 años o más de antigüedad; proceden de todas las regiones rumanas y fueron desmontadas y trasladadas a estos museos (en Bucarest hay otro) por encargo de sus conservadores o bien porque los alcaldes de sus respectivos pueblos quisieron salvarlas del derribo o el deterioro. Casi todas son de madera y entre ellas hay viviendas ricas y pobres, graneros y almacenes varios, molinos de agua y de viento, caballerizas, cocheras, refugios de caza y pesca, etc. etc. Lo más vistoso quizá sean unas granjas completas procedentes de la región de Maramures, con sus magníficos umbrales de madera tallada. Al final del recorrido nos encontramos con una taberna aldeana del Valle de Prahova, que un siglo después y "trasplantada" en este lugar, sigue cumpliendo su función. Nos sentamos en el porche, a la sombra, y reponemos fuerzas con unos platos de queso, butifarra y salchicha ahumada para acompañar las cervezas. Se nos va haciendo ya tarde, volvemos a la entrada del museo y vamos a preguntar si se puede llamar a un taxi pero en ese momento entra un autobús urbano que debe volver hacia el centro en 5 minutos; en la misma taquilla nos venden billetes para el bus, lo cual demuestra que en este país casi todo está pensado con lógica xD
Museo Astra. Sibiu

De regreso en Sibiu todavía tenemos tiempo para comer algo rápido en La Turn antes de recoger nuestro equipaje y salir caminando hasta la estación de autobuses Transmixt.
Nuestro autobús sale puntual y cambia varias veces de carretera, pero en general todas están en buen estado. En una parada coincidimos con un gran vehiculo que arrastra un remolque para equipajes: va hasta Suceava pero lo sorprendente no es eso sino que viene nada menos que desde Alcobendas xD. En hora y media hemos llegado a Alba Iulia y aquí se nos plantea un problema con el equipaje; la estación de autobuses está a punto de cerrar y en la de trenes no hay bagaje de mana ni nada que se le parezca. Pregunto en una pensiune que hay al lado y tampoco tengo suerte; estamos ya pensando en alquilar un taxi para varias horas y hacerle esperar con las maletas, pero entonces tenemos una idea que a la postre resulta ser excelente: metemos las maletas en el taxi y hacemos que nos lleve al callejón que conduce a la entrada principal de la Ciudadela; allí hay un hotel que se llama Flamingo, es pequeño y al llegar nos encontramos a la encargada sentada en el porche, tomando el fresco. Nos dice que el hotel está vacío y que ella está a punto de cerrar la puerta para irse a su casa, pero nos aconseja preguntar en el pub que hay justo al lado. La chica que atiende allí es encantadora, habla inglés y enseguida se ofrece a guardar nuestras maletas bajo llave en un almacén. Ya somos libres para visitar durante unas horas la impresionante fortaleza.

Alba Iulia. Puerta de la Ciudadela
Alba Iulia ya era una ciudad importante en tiempo de los dacios; actualmente los rumanos la tienen en alta estima puesto que la consideran cuna de la unidad nacional, sin embargo no suele ser visitada por turistas extranjeros. A simple vista, su mayor seña de identidad sería la inmensa Ciudadela en forma de polígono estrellado, que data del período de ocupación austriaca en la primera mitad del siglo XVIII. En Europa abundan los ejemplos de este tipo de fortificaciones, llamadas también "de estilo Vauban" (en Jaca sin ir más lejos tenemos una más antigua), pero esta de Alba es única, y no sólo por sus dimensiones. Sus muros son dobles, altísimos, y delimitan un espacio que, si bien hoy sólo alberga unos pocos monumentos, en su día protegían una auténtica ciudad civil y militar con sus nutridas guarniciones. Se entra en ella por varias puertas monumentales profusamente decoradas, y al hacerlo la sensación que nos invade es de una gran serenidad y belleza.
Alba Iulia. Catedral Ortodoxa
Personaje en Alba Iulia
Hay tres catedrales, como en todas las ciudades de Transilvania: la ortodoxa, la católica y la luterana. En la ortodoxa, cómo no, están celebrando otra ceremonia con cantos, así que entramos a escucharlos un rato. Esta Catedral de la Unificación data de la década de 1920; es elegante, suntuosa y muy grande, a pesar de lo cual la música se oye maravillosamente desde cualquier punto de su interior. Al salir pasamos revista a los escasos restos del esplendor pasado de Alba; lo más destacado son los dos museos de Historia, en uno de ellos se conserva la Sala Unirii, el lugar en el que fue proclamada la integración de Transilvania en el Reino de Rumanía. Este hecho histórico tuvo lugar en 1918, nada más terminar la I Guerra Mundial, pero en realidad es el colofón de un proceso que arranca en el siglo XVII, cuando el voivoda Mihai Viteazul (Miguel el Valiente) consigue reunir los 3 principados durante un breve período. No obstante, la unificación moderna de Rumanía oculta una cierta controversia y un drama humano y social, ya que muchos húngaros siguen viviendo en el oeste de Transilvania, constituyendo una minoría marginada a la que constantemente se invita a ignorar su propia cultura o abandonar el país.

Defensa de Alba Iulia
Entramos en el Hotel Medieval para ver si podemos tomar una copa y descansar antes de la cena. Este hotel ocupa unos cuarteles del siglo XVIII cuidadosamente restaurados; no nos ponen ningún problema para deambular por salones y corredores, pero al llegar al bar lo encontramos vacío y mal iluminado... la verdad es que casi da miedo, porque es una especie de salón medieval de piedra, con armaduras y pieles auténticas de animales por todas partes. Decidimos marcharnos enseguida, y es una pena porque el hotel está montado a todo lujo, todo lo que vemos son estancias y jardines suntuosos a los que no les falta detalle.... El único problema es que parece un palacio encantado; no vemos un alma fuera de la recepción o en las puertas exteriores, ya que en cada una monta guardia un conserje vestido con uniforme militar austriaco y armado con toda la panoplia de la época: mosquete, pistola, bayoneta, etc xD

Por fin encontramos algo abierto no lejos de la puerta principal de la ciudadela: un salón de té decorado en el mismo estilo vienés; el encargado es un gitano rumano que habla perfectamente catalán porque pasó muchos años en Cornellá. Es un tipo gracioso y nos hace reir un buen rato, hasta que nos levantamos para ir a cenar al Pub 13. Se trata de una especie de gran bodega encajada entre los muros de ladrillo del recinto y se anuncia, cosa que no nos sorprende mucho, como restaurant medieval. La cocina no es medieval exactamente, es más bien vulgar en comparación con lo que hemos probado en otras ciudades, pero apreciamos el valor histórico del lugar, ya que el mismísimo Mihai Viteazul entró a la ciudad por aquí.
Murallas Alba Iulia
Bar La Poarta. Alba Iulia
Nuestro tren a Suceava debe pasar hacia las 23h, así que no nos demoramos mucho para ir al pub en el que guardan nuestras sufridas maletas. Este local se llama La Poarta y en estos momentos está lleno de gente joven, pero tan lleno que no se puede entrar ni avanzar por él sin usar los codos a cada paso. Es una lástima, porque nos hubiera encantado tomar una copa tranquilamente, pero optamos por pedir que nos llamen un taxi y marcharnos ya.
 En la estación también sigue abierto un bar, pero nada que ver, el ambiente es espeso, parece un lupanar, así que ni siquiera entramos. Nos sentamos a esperar en uno de los grandes bancos de la sala; por allí y también por el andén pululan más de uno y más de dos elementos con cara de aventados.. Lo peor es que nos tememos que el tren llegue con retraso y nos haga esperar hasta las tantas. Pero no, precisamente hoy es puntual; nos subimos con alivio al vagon de dormit en el que tenemos reservadas dos cabinas dobles. Repartiendo el precio entre los 3 nos sale a unos 52€ cada uno.

sábado, 28 de junio de 2014

Pascua en Rumania. Transilvania II: Sighisoara, Sibiu

  
Vigilándonos desde un tejado


Rumanía durante la Semana Santa de 2014.
Otra etapa del diario q
ue Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros con varias partes: Introducción, Valaquía, Transilvania y Bucovina
Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta.  Que lo disfrutéis!.
Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

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Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Ver las entradas anteriores:
1.-Pascual en Rumanía. Introducción
2.-Pascua en Rumanía. Valaquia
3.-Pascua en Rumanía. Transilvania I: Brasov, Sighisoara

5º día: De Sighisoara a Sibiu
El desayuno en Georgius Krauss es a la carta y el chef nos sorprende con algo original; en realidad son huevos revueltos y brocheta de bacon con tomates cherry, pero todo ello "deconstruido" xD. El día nos vuelve a salir frío y lluvioso, aún así queremos explorar la ciudad, no es cosa de salir corriendo tan temprano. La ciudadela de Sighisoara es probablemente uno de los conjuntos históricos mejor preservados de Europa; cada casa tiene tras de sí una larga historia y sus calles adoquinadas conducen todas hacia una torre de uso civil realmente imponente, con sus 64 metros de sólida piedra coronados por un artístico tejado de colores. Se la llama Turnul cu Ceas, es decir la torre del reloj. Reflexiono que se trata de una curiosa mezcla semántica, ya que "turn" es palabra alemana mientras que "chas" no puede ser sino un préstamo del ruso. Sea como fuere pagamos la entrada (8 RON cada uno) y subimos para descubrir las magníficas vistas.

domingo, 15 de junio de 2014

Pascua en Rumanía: Transilvania I: Brasov, Sighisoara

Plaza Sfatului de Basov

 Rumanía durante la Semana Santa de 2014.
Otra etapa del diario q
ue Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros con varias partes: Introducción, Valaquía, Transilvania y Bucovina
Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta.  Que lo disfrutéis!.
Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

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Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

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Ver las entradas anteriores:
1.-Pascual en Rumanía. Introducción
2.-Pascua en Rumanía. Valaquia


3er día: BRASOV y FAGARAS
Nuestro plan es visitar el Monasterio Brancoveanu, que presume de ser el más rico de toda Rumanía. Tomamos un taxi a la Autogara 1, justo al lado de la estación del ferrocarril.
Nada más llegar encontramos una furgoneta que lleva nuestro destino: Fagaras. No tarda mucho en salir, así que embarcamos (7 RON cada uno) y en menos de hora y media cubrimos los 70 kms.  Fagaras es la puerta de entrada a una región de imponentes montañas, que la locura megalómana de Nicolae Ceausescu se empeñó en atravesar con una casi imposible carretera: la Transfagarasan. Esta agradable ciudad tiene un pasado glorioso; como testigo del mismo se conserva una fortaleza realmente bonita y a la vez temible (fue prisión para detenidos políticos hasta hace unas décadas), rodeada de murallas y de un foso ajardinado en el que nadan plácidamente los cisnes. Hoy es lunes y el museo que alberga la fortaleza está cerrado, pero podemos entrar en el patio y también subir a las murallas a contemplar la llanura (las montañas apenas se adivinan desde aquí).
Volvemos a la travesía principal y negociamos con un taxista, que resulta ser un chico simpático y espabilado. Se llama Dorel y habla muy bien italiano, de hecho se ha pasado media vida en Italia, hasta que perdió el trabajo como tantos otros. Dorel acepta llevarnos al monasterio y esperar el tiempo que haga falta por 70 RON.

Entrada al Monasterio de Brancoveanu
El Monasterio Brancoveanu recibe su nombre del príncipe valaco que lo fundó a finales del siglo XVII, pero se le llama también Monasterio de Sambata porque está en los alrededores de un pueblo llamado Sambata de Sus. En Rumanía, al igual que en España, muchos pueblos se nombran por parejas: uno se llama de sus (de arriba) y el otro de jos (de abajo) xD
El monasterio está en un bello y sereno paraje, con montañas nevadas al fondo, y al entrar comprobamos que seguramente debe ser muy rico puesto que todo parece "a estrenar". La iglesia principal conserva los frescos originales en su interior, pero en realidad el monasterio debe su fama al taller de iconos pintados sobre cristal, cuyas muestras más antiguas se conservan en el museo (hoy cerrado). También tienen una hospedería en la que se alojan los artistas que vienen aquí a practicar; entramos en el vestíbulo y vemos una muestra de iconos contemporáneos; a mí no me gustan, prefiero los de toda la vida, pintados sobre madera o moldeados en metal. También hay una tienda grandísima que ofrece toda clase de recuerdos; las chicas compran un perfume con esencias presuntamente milagrosas y Dorel se lleva también un rosario de madera con cruz y algunas pulseras.

De vuelta a Fagaras, Dorel nos indica la acera en la que paran los autobuses regulares y luego nos acerca al restaurante más próximo, que es el del Hotel Bulevard. El comedor tiene pretensiones de gran salón de banquetes, en realidad recuerda algo a la estética del periodo comunista pero en más arreglado. Comemos bien pero el servicio es caótico y al final tenemos que ir a buscar la cuenta porque nos aburrimos de esperar.
También tenemos que esperar un buen rato al autobús, de modo que entramos a curiosear en el "centro comercial" que tenemos a nuestra espalda, y que sin duda es otra herencia del periodo comunista: espacios enormes desaprovechados y escasamente ocupados por pequeños puestos de cualquier cosa: droguería, menaje de cocina, etc.
Cuando por fin subimos al autobús tenemos ocasión de charlar un rato con una simpática señora que habla bastante bien español. Esto no tendría nada de extraño si, como muchos cientos de miles de rumanos, la señora hubiera pasado años viviendo en España... pero resulta que no es el caso, simplemente ella tiene una hermana que vive en Costa Rica y en previsión de ir a visitarla algún día se ocupa en aprender nuestro idioma viendo culebrones colombianos en televisión xDD

Cuando regresamos a Brasov son ya las 17h y de todos modos los lunes cierran todos los museos y monumentos. Nos conformamos con ver desde fuera la mole de piedra de la Iglesia Negra y seguir calle abajo hacia el antiguo arrabal de Schei, en el cual residían los rumanos en una época en que la ciudad no era gobernada por ellos sino por los sajones. Por el camino nos encontramos una especie de bocatería que se llama Bistro Gaudi; no entramos pero hablamos un rato con el dueño, que está en la puerta. Es un joven catalán de ascendencia andaluza; nos cuenta que lleva varios años en Rumanía, que ha formado una familia allí y que trata de abrirse camino en el difícil negocio del fast food. Desde aquí le deseamos que tenga éxito en su empeño de iniciar al público rumano en el consumo del aceite de oliva de Baeza xD
La Catedral de san Nicolás también está cerrada, desandamos camino y nos sentamos frente a la Puerta de Santa Catalina, bellamente iluminada por la noche. Llega la hora de cenar y volvemos a la plaza de Schei para sentarnos a la mesa en Casa Romaneasca; buena comida y buen servicio, aunque también mucho ruido y humo por los grupos de amiguetes que ocupan gran parte del local. Después nos vamos a recorrer la calle peatonal Strada Republicii, donde se asientan los bares nocturnos más originales. Esta noche no hay mucha gente pero aún así se nota que Brasov es una ciudad universitaria llena de jóvenes con ganas de marcha.


4º día: De BRASOV a SIGHISOARA. Castillo de Bran
A las 8h30' ya estamos en la parada de taxis. El primer precio que nos proponen para ir a Bran son 100 RON; lo aceptamos porque al llegar a Brasov nos lo habían ofrecido por 120 y de cualquier forma no nos parece caro. El trayecto se hace por autovía hasta pasado un suburbio que se llama Cristian, a partir de ahí la vía es más peliaguda, pero aún con todo llegamos enseguida. O sea que llegamos al Castillo de Bran antes que los grupos, como era nuestro objetivo. La mañana ha salido fría y lluviosa y eso hace que el castillo parezca realmente tenebroso e inquietante.

Castillo de Bran o del Conde Drácula
La entrada cuesta 25 RON y no parece que se lo gasten en calefacción, porque en el interior hace aún más frío que afuera. Vamos subiendo plantas hasta alcanzar la galería que domina el patio; desde aquí las vistas son muy interesantes, incluso en un día con escasa visibilidad como hoy se ve perfectamente el camino natural que conduce al valle, sorteando las estribaciones del vecino Piatra Craiului. En paneles informativos se explica que este punto era ya en la Edad Media frontera entre los territorios de Valaquia y Transilvania; por esa razón los caballeros de la Orden Teutónica, que durante siglos extendieron su dominio por gran parte de la Europa Central, tenían aquí un puesto defensivo en el siglo XIII. Más tarde, cuando la región cayó bajo el dominio húngaro, la municipalidad de Brasov recibió de los reyes el privilegio de construir una fortaleza y cobrar peajes a los mercaderes. Esa fue básicamente la función de Bran durante toda su historia, al margen de la literatura que se le haya podido mezclar. Otros paneles explican la relación del castillo con el mito del Conde Drácula, basada mucho más en la imaginación del escritor Bram Stoker que en la realidad histórica del voivoda Vlad Tepes. Más interesante que esta historia ya manida nos parece el devenir reciente del castillo. En 1920 los ciudadanos de Brasov, titulares oficiales de Bran, fuerzan a su Ayuntamiento a ofrecer el castillo como regalo a la reina María, muy querida por el pueblo a pesar de ser extranjera (había nacido en Inglaterra). Lo extraño del asunto es que tanto la reina como su marido el rey Fernando se aficionaron a pasar largas temporadas en el frío e inhóspito castillo, a pesar de tener a su disposición residencias mucho más lujosas. La reina enviudó y fue relegada de la vida pública; hacia 1938 debió ser tratada de cáncer en una clínica de Italia pero, sabiendo que su final estaba próximo, exigió ser llevada de vuelta a Rumanía. Su corazón está depositado todavía hoy en Bran, dentro de un cofre de oro. Más tarde, tras finalizar la II Guerra Mundial, las autoridades comunistas expropiaron los bienes de la familia real y transformaron Bran en un museo, pero en 2006 el gobierno de Rumanía decidió devolverlo a los herederos, que residen en los EE.UU. Recientemente se ha publicado que el castillo, cuya explotación como museo no cubre los gastos de mantenimiento, ha sido puesto a la venta con un precio objetivo de 73M$ xD

Tras este baño de Historia volvemos a Brasov cuando aún no es ni mediodía. En el camino de regreso vemos la fortaleza de Rasnov a los lejos, colgada en lo alto de una colina; nos planteamos negociar con el taxista una visita, pero el clima nos ha desmotivado y desistimos; tampoco tendremos tiempo hoy para visitar el pintoresco pueblo de Viscri, que está en nuestra ruta. Al llegar a Brasov yo me voy en autobús urbano hasta la estación para comprar billetes de tren a Sighisoara y hacer otras gestiones; las señoras mientras tanto entran a visitar la Iglesia Negra. Esta iglesia se comenzó a construir en estilo gótico, pero en el siglo XVII resultó muy dañada por el incendio causado por un ejército invasor (de ahí le viene el nombre) y en su restauración se le añadieron bóvedas y una torre de estilo barroco. Me cuentan que el interior es muy austero, cosa normal en las iglesias luteranas; la única pieza destacable es el órgano del siglo XIX, con nada menos que 4000 tubos; en verano se programan conciertos pero la temporada no ha comenzado aún.

Recorremos lo poco que queda de las antiguas murallas y fortificaciones de la ciudad, para terminar subiendo al Bastión de los Tejedores; no entramos al museo sino que nos quedamos un rato contemplando desde lo alto el conjunto del Brasov antiguo con sus rojos y uniformes tejados. La reflexión que nos inspira esta ciudad, en comparación con otras ciudades históricas de Europa Central, es que al estar en Rumanía se libró de destrucciones masivas durante la II Guerra Mundial y a continuación pasó más de 40 años en un sistema político caracterizado por el aislamiento y el inmobilismo; seguramente por eso Brasov se ha librado también de las artificiales transformaciones operadas en muchas ciudades de Alemania, Polonia etc., ya fuera por las reconstrucciones de postguerra o por la creación precipitada de ghettos turísticos. El resultado es que todavía hoy el barrio antiguo de Brasov se percibe como una ciudad viva y con una cierta coherencia de espacio urbano y humano.

Hacemos un segundo intento de visitar la Iglesia de San Nicolás; el exterior presenta signos de una reconstrucción un tanto kitsch, pero el interior alberga iconos y frescos muy valiosos. Esta iglesia tiene además un gran valor simbólico puesto que era la iglesia "rumana" en un periodo en el que los rumanos eran minoría en la región, por eso en su entorno floreció una especie de reducto cultural. Al cabo de unos minutos tenemos que abandonar el lugar por culpa de un entierro multitudinario, cuyos asistentes acaban de llegar del vecino cementerio. En cuestión de segundos la iglesia se llena a tope de personas portando coronas de flores y ramas de árboles verdes, y ante sus visibles muestras de dolor nos sentimos obligados a retirarnos.
Antes de dejar la ciudad nos dejamos tentar por un restaurante del centro con paredes acristaladas, pero al entrar nos dicen que sólo sirven pizza y pasta y que la cocina rumana está en el local de al lado, así que damos un giro radical a nuestro capricho y nos metemos en un sótano. Me empiezo a preguntar si la afición de los rumanos por ubicar en sótanos los bares y restaurantes se debe a algún rasgo oscuro del carácter nacional; de todos modos el local en el que entramos no tiene nada de tenebroso, está decorado con exquisito gusto en un estilo muy moderno y por supuesto ofrece buena cocina. Y más barato de lo habitual pues tiene menús completos a partir de 15 RON. Al salir aún nos queda tiempo para paladear helados y café en otro local realmente bonito y original: el Bistro de l'Arte.

Finalmente recogemos nuestros equipajes en el hotel. El tren regional sale a las 15h30' y es lento. Muy lento. Tarda dos horas y media en recorrer apenas 130 kms. Al llegar a Sighisoara no encontramos ningún taxi esperando viajeros. Y bien que nos hace falta puesto que nos alojamos en plena Ciudadela y ésta se encuentra, como no podía ser de otra forma, en lo alto de una colina.

Los otros viajeros sacan sus móbiles y llaman a la central de taxis; nosotros no hemos comprado una tarjeta local, así que les pedimos por favor que animen a los taxistas para que no sean tímidos, que se acerquen por aquí en número suficiente para recogernos a todos. Tras esperar un buen rato por fin nos toca el turno; embutimos nuestras maletas en un viejo Dacia que arranca para sacarnos de la parte nueva de Sighisoara, atraviesa el río Tarnava y pronto coge un atajo que nos sube de golpe a la Cetate para dejarnos frente a la puerta del hotel, al borde de un mirador amurallado.
Tras la sesión de "desparrame y ducha" salimos a pasear por las calles adoquinadas. Está cayendo la noche y la ciudadela tiene un ambiente totalmente medieval, es decir solitario y tenuemente iluminado. La casa natal del famoso Vlad Tepes está en la plaza principal y en la actualidad se anuncia como restaurante-museo Casa Dracula... No tenemos valor ni siquiera para entrar a verlo, así que dudamos entre las escasas opciones y al final elegimos el comedor del Hotel Sighisoara. La encargada de recepción nos recibe ataviada en plan Familia Adams: amplios ropajes negros y maquillaje blanco nuclear; en cambio la maîtresse d'hòtel es tipo "gobernanta alemana". Esta última nos propone un vino que está muy bien, pero la cocina en general es mediocre, creo que no hemos acertado con el sitio. Y después de cenar ¿dónde podemos ir? Buena pregunta; este barrio no parece especialmente animado, pero si se fija uno bien descubre que en la parte trasera del viejo Ayuntamiento, inmenso palacio del siglo XIX, hay una puerta señalada con dudosas luces que conduce a un sótano. Sospechamos que pueda tratarse de un lupanar, pero desesperados por echar un trago acabamos bajando y descubrimos que no es así... aunque de todos modos la fauna que pulula allí abajo no es muy normal xDD

Alojamiento en Sighisoara
Elegimos un hotel-boutique que se llama Casa Georgius Krauss. Es realmente precioso, una casa histórica cuidadosamente restaurada, con habitaciones amplias y cómodas. Sólo tiene 9 habitaciones y nosotros hemos reservado las 2 más baratas (el resto tienen frescos o muebles antiguos especiales); las dos habitaciones para tres personas nos salen por 88€ con desayunos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Pascua en Rumanía: Valaquia, Sinaia

Castillo de Peles
 Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos el viaje coincidiendo con la Semana Santa en abril de 2014, .
El diario lo hemos dividido en varias partes: Introducción, Valaquia, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros.
Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta.  Que lo disfrutéis!. 
Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis esta escribiendo en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina e iremos publicándolas en el blog al tiempo que se publican en la página de los viajeros. Esperamos que esta información resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutéis!.

Articulo original en: http://viajararatos.blogspot.com.es/2014/05/pascua-en-rumania-introduccion.html
Ver la entrada anterior: Pascual en Rumanía. Introducción

2º día: SINAIA
A las 7h30' ya estamos en la estación de metro Universitate de Bucarest. El metro cuenta con 4 líneas que forman dos anillos en torno a la zona centro; para ir a la estación tenemos que hacer un transbordo pero no es nada complicado, las direcciones están bien expuestas. Hay poca gente a estas horas del domingo, de todos modos no dejamos de observar que el Metro está mucho más limpio que los de Madrid o Barcelona y que el material rodante es relativamente nuevo.
En el tren hacia Sinaia
Nuestro plan es pasar el día en Sinaia para luego coger otro tren que nos deje en Brasov a última hora de la tarde. Al entrar en la Gara de Nord un taxista pirata intenta convencernos de que no hay tren hasta las 10h, pero nosotros sabemos bien que el próximo sale a las 8h30', de modo que compramos los billetes (41 RON cada uno) y aún nos sobra tiempo para desayunar. Gara de Nord es una estación término de las de toda la vida, con todas las vías alineadas y multitud de chiringuitos alrededor. Es la hora en que los vagabundos y marginados que pasan las horas muertas deambulando se empiezan a esfumar, relevados por los viajeros corrientes.
El tren es cómodo, el paisaje llano y cultivado da paso a las magníficas montañas cubiertas de bosques de los Cárpatos. En hora y media hemos llegado a la estación de Sinaia y entramos en el local que lleva el rótulo bagaje de mana. Una chica que está allí de guardia nos ayuda a colocar nuestras maletas en estantes de hierro y nos pide 10 RON por cada una; nos parece algo caro pero aún así es una solución que nos conviene.... no vamos a pasarnos el día arrastrando maletas por una región montañosa xD. Más adelante nos enteraremos de que la consigna de equipajes no es un servicio garantizado por la empresa titular de las estaciones sino que son particulares que alquilan el espacio a la estación para dedicarlo a ese menester y por tanto cada uno establece sus tarifas.

Monasterio de Sinaia
Sinaia fue residencia de verano de los reyes de Rumanía y eso le ha dado un carácter señorial de antiguo balneario; para subir al famoso castillo de Peles hay un atajo peatonal que pasa primero por el Monasterio de Sinaia. Pagamos una entrada de 5 RON y pasamos a la iglesia nueva, donde se está celebrando una ceremonia por el Domingo de Ramos. Es nuestro primer contacto con los monasterios de Rumanía y podemos apreciar el modelo arquitectónico que se repite en casi todos ellos: un recinto amurallado con una única puerta de entrada con campanario que da paso a un patio rodeado de dependencias; la iglesia o iglesias son también todas de la misma planta, con un pórtico y un nártex que preceden a la nave principal o naos. En esta se puede admirar el iconostasio, con tres aberturas que dan paso (con limitaciones) a la cámara más sagrada y secreta.
Ofrendas
A un lado de la iglesia nueva de Sinaia los fieles se encuentran con dos grandes cajas de hierro forjado que contienen muchos pequeños cirios; una de ellas está dedicada a los familiares vivos y la otra a los difuntos. Además de encender velas en ellos, los fieles acostumbran a escribir peticiones específicas en unos papelitos que entregan, por supuesto acompañados de una ofrenda en dinero, a los sacerdotes que imparten bendiciones en el interior del templo. La ceremonia de hoy corresponde a una fecha especial, por eso se permite a los oferentes entrar en la cámara sagrada y depositar sus ofrendas ante imágenes celosamente guardadas. Por lo demás la ceremonia transcurre en medio de cantos interpretados por monjas que ocupan sillas o bancos en un lateral de la nave; el resto de los asistentes permanece de pie el tiempo que considera necesario para sus devociones y después sale al exterior, por eso hay siempre mucho tránsito de gente y los que nos acercamos por simple curiosidad también podemos entrar y salir sin que nadie se moleste.
Pintiras murales en Monasterio de Sinaia
 La iglesia antigua, que data de finales del siglo XVII, es por fuera menos vistosa que la nueva, pero su interior alberga frescos que impresionan, sobre todo en este momento ya que estamos prácticamente solos. Todas las paredes interiores están cubiertas de imágenes del Evangelio, pero llaman la atención sobre todo las que se ven en lo alto de la torre central; en otros monasterios comprobaremos que el modelo se repite: un Pantocrator central atrae hacia lo más alto la vista del observador y a su alrededor se disponen filas de figuras de santos u otras escenas. El museo de iconos y libros antiguos esta cerrado hoy, así que finalizamos la visita y seguimos adelante.


Castillo de Peles
Cuando llegamos al Castillo de Peles hay ya bastantes grupos de visitantes. Compramos entradas para la visita estandar (20 RON) y esperamos en el vestíbulo, quitándonos los zapatos (hay que ponerse unas chancletas especiales para entrar), hasta que nos abren la puerta. La visita guiada en inglés dura unos 40 minutos; es un poco esquemática y además los grupos son grandes, pero aún así nos da una idea bastante precisa de la historia del castillo y sus características.
Castillo de Peles
Rumanía es un estado joven que se formó en el siglo XIX a partir de la unión de 2 territorrios: Valaquia (donde nos encontramos ahora) y Moldavia. Las potencias de entonces deciden que el trono del nuevo estado recaiga en una dinastía de rancio abolengo germánico: los Hohenzollern-Sigmaringen, que se instalan cómodamente en el Palacio Real ya existente en Bucarest (actualmente Museo Nacional de Arte). Antes incluso de ser coronado rey, el príncipe Carlos I encargó la construcción de una residencia de verano en este paraje encantador, con vistas sobe el valle de Prahova y al pie de los montes Bucegi. El exterior del palacio presenta buen aspecto, si bien algunas de las balaustradas que adornan las terrazas están hundidas; en cuanto al interior, la verdad es que se trata de uno de los palacios más bonitos que hemos visto. Su estilo se inspira en los refugios de caza de la nobleza alemana; no hay grandes salones pero cada pequeña pieza es suntuosa a su manera. Por tanto no se trataba de un escenario emblemático para grandes recepciones y ceremonias sino más bien de un lugar agradable para vivir. También se explica que a la fecha de su inauguración oficial (1883) fue el primer palacio de Europa en contar con su propia central eléctrica. Al salir contemplamos un rato el paisaje circundante desde las terrazas y después nos acercamos hasta Pelisor y Foisorul, unos anexos del palacio que sólo vemos por fuera.
¡Cuidado osos sueltos!

Volvemos al centro de Sinaia pasando por los barrios residenciales que ocupan sus empinadas colinas, observando el relajado estilo de vida de sus moradores. Nuestra intención es subir en el telecabina hasta las pistas de esquí, pero antes entramos en el primer restaurante que nos tienta. Se llama La Cerdac (no figura en la LP) y es una mezcla de estética tradicional y moderna. Comemos bien y comprobamos que incluso el vino a granel (vinul casei) puede ser más que aceptable.
Estación de esquí de Sinaia
Por fin llegamos a la telecabina; el horario de funcionamiento es limitado y de todos modos queremos bajar pronto; en realidad sólo tenemos tiempo para subir el primer tramo, hasta la estación llamada Cota 1400, observar el magnífico panorama y dar un breve paseo por caminos que aún conservan bastante nieve. Los billetes de ida y vuelta hasta esa cota nos cuesta 30 RON cada uno.
Regresamos tranquilamente a la estación y al llegar vemos que se nos acaba de escapar un tren con destino a Brasov. Hasta el siguiente nos da tiempo para tomar una cerveza Ursus en una terraza, entre el parque y un antiguo balneario. Lo malo es que ese tren llega con más de una hora de retraso, que pasamos esperando en el andén, con nuestras maletas recuperadas y desconcertados por los varios mensajes contradictorios que se difunden por megafonía y teleindicadores. Cuando por fin embarcamos disfrutamos de un trayecto lento a través de un puerto de montaña con magníficos paisajes y nieve en abundancia.

Brasov
Silva, una cerveza rumana
Llegamos a Brasov a las 20h,  un taxi nos lleva por 8 RON a nuestro hotel y tras instalarnos salimos a cenar. El tiempo es desapacible y apenas se ve gente por el barrio antiguo; elegimos un restaurante cercano que está muy bien recomendado en todas las guías: Sergiana, en la calle Muresenilor. Es una bodega grande y acogedora, con buen servicio y mejor cocina. La camarera nos recomienda un vino excelente y asequible, de las bodegas Samburesti, para acompañar las sabrosas sopas y una carne de calidad. Probamos las mollejas de ternera y nos sorprende lo buenas que están.

Alojamiento en Brasov
Vamos a pasar 2 noches en Casa Wagner, una especie de hotel-boutique situado en Piata Sfatului, o lo que es lo mismo, en el corazón de los barrios históricos de Brasov. Ocupamos una suite sencilla, en forma de dúplex y con un solo baño; a pesar de ser abuhardillados, los espacios para dormir son amplios. Es una casa histórica y, como suele ocurrir en Rumanía, no han pensado en dotarla de ascensor; demasiadas escaleras, además en la entrada no hay espacio para un lobby y los pequeños salones están en la 1ª planta. Nos cuesta 108€ por noche para 3 personas, con desayunos incluidos.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Pascua en Rumanía. Introducción

Luis en el Palacio del Parlamento de Bucarest
 Esta entrada forma parte del diario sobre Rumanía que Luis ha escrito en la página de Los viajeros. Realizamos un viaje de 10 días en abril de 2014, coincidiendo con la Semana Santa. El diario lo ha dividido en tres partes: Introducción, Transilvania y Bucovina.
Esperamos que esta información te resulte práctica para organizar un viaje por tu cuenta. Que lo disfrutes!.
Un viaje a Rumanía. Introducción
 Cuando visitamos Georgia y Armenia en 2011 (ver diario en nuestra página) nos sorprendió la liturgia de las distintas iglesias de rito ortodoxo. No es ni mejor ni peor que otras; seguramente la Semana Santa española es más espectacular, pero en cualquier caso los pueblos de tradición ortodoxa saben crear en sus iglesias un ambiente muy especial.
Mientras preparábamos un viaje para las fechas de Semana Santa, nos enteramos de que precisamente en este año 2014 coincidían las celebraciones de las iglesias ortodoxas unificadas (las del este de Europa) con las de la católica romana e hicimos coincidir los momentos principales de la celebración de la Pascua con nuestro paso por una zona de gran importancia religiosa: Bucovina y sus famosos "monasterios pintados".
El balance ha sido en general muy positivo. Rumanía nos ha sorprendido por el buen nivel de sus servicios turísticos y por la amabilidad de la gente. Todavía hay problemas como el estado de algunas carreteras o la lentitud de los trenes, pero la verdad es que el viaje nos ha resultado cómodo y agradable. En Rumanía, no se puede decir que la vida gire en torno a los ritos religiosos ortodoxos; hay grandes comunidades católicas y luteranas, además de una gran parte de la población que seguramente vive al margen de cualquier creencia. Pero aún así se puede decir que la Pascua es un momento crucial en el calendario de la vida social rumana; nosotros al menos pudimos comprobar que en Bucovina se paraliza absolutamente todo durante los días centrales de la Pascua y que casi todas las familias participan en los ritos de una u otra forma.