martes, 14 de mayo de 2013

Pobre pero sexy. Primavera en Berlín (1/2)

 "Berlin ist arm, aber sexy"- "Berlín es pobre, pero sexy" son las palabras de Klaus Wowereit, ossi (nacido en Alemania del Este), homosexual y alcalde de Berlín. Describe así esta ciudad sin apenas industria, que posee el mayor índice de paro de toda Alemania (13%, el doble de la media del país) y que sin embargo es rica (muy rica) en historia, en cultura, arquitectura y arte y eso la hace especial, con encanto.
Viajamos a Berlín la semana pasada, del 4 al 12 de mayo de 2013. Llegamos por la tarde al céntrico aeropuerto de Tegel. Allí mismo, en la oficina de turismo, compramos la tarjeta de museos (tres días 24 €) y la del transporte (7 dias 36 €) que activaremos al día siguiente. Cogemos el autobus (2,4 €) hasta Alexanderplatz y vamos andando a nuestro hotel en Prenzlauerberg. Ampelmann, el hombrecillo con sombrero de los semáforos conservados de la época de la RDA, nos dice que estamos en Berlín Este.


Es una cálida tarde de primavera y la ciudad se siente tranquila. Las bicicletas apenas se oyen y pocos coches circulan por las amplias y arboladas calles.
Salimos a dar una vuelta por el barrio, por el parque de la Torre del Agua (Wasserturm) con una torre de ladrillo rojo, y ambiente de primavera y aire libre con niños jugando en los columpios y grupos de jóvenes haciendo botellón.
Al anochecer las calles apenas están iluminadas, sólo destacan las luces de los bares. Cenamos en Metzer Eck, un lugar popular de mas de 100 años de historia, una salchicha y la primera cerveza Berliner y nos damos por contentos en este primer contacto con la ciudad.
Berlín es frío, nos decían y llenamos las maletas de ropa de abrigo, sin embargo  disfrutamos de unos días agradables, cálidos y soleados de primavera, sin apenas lluvia.
 En Alexanderplatz cogemos el tren S-Bahn (o metro aéreo) para ir a la Ciudadela de Spandau (S. XVI), a las afueras de Berlin (entrada 4,5 audio guía 2 €). Tiene una estructura cuadrada siguiendo el modelo italiano con 4 bastiones: del rey, de la reina, del principe y de Bradenburgo. Construida en un terreno pantanoso en una isla entre los rios Havel y Spree. En el interior destaca, cubierta de andamios, la torre Juliusturm, que se considera el edificio más antiguo de la región berlinesa. Se puede decir que la ciudadela tiene unos 800 años de historia ya que hasta el final de la Segunda Guerra Mundial se utilizó con fines militares. Parte de la fortaleza esta en proceso de reconstrucción.
Ciudadela de Spandau

Pasamos la mañana por la fortaleza y al salir recuperamos fuerzas con un codillo y unos espárragos naturales en una terraza del bonito barrio de Kolk, a la orilla del canal, cerca de la esclusa por la que pasan los barcos. Es temporada de espárragos y al parecer este producto entusiasma a los alemanes: se venden en cada esquina y están en el menú de todos los restaurantes. Los probamos y realmente son muy buenos... aunque llegan a costar 9 € el kilo, el doble que en Zaragoza !!
El tren nos lleva de vuelta a Berlín y nos vamos hasta la East Side Gallery, es decir la parte del Muro que se ha conservado y que fue pintada por artistas de varios países. Al parecer esta muestra de arte será efímera puesto que los especuladores ya han decidido hincarle el diente al terreno. Es mejor ir por la mañana, cuando el sol se proyecta en la parte pintada del muro, nosotros hemos ido por la tarde y los murales se ven a contraluz.
Luis mirando las pinturas del Muro
El famoso beso del Muro
Mas murales
Cruzamos Oberbaumbrücke, el puente mas importante, famoso, hermoso y largo de Berlín (160m) construido en 1896 y restaurado por Santiago Calatrava en 1994. Constituía uno de los pasos fronterizos durante el periodo del muro, uniendo los barrios de Kreuzberg y Friedrichshain.
Oberbaumbrücke
Paseamos por Kreuzberg, con importante población turca; hay muchos bares pero el ambiente está en el parque, porque es domingo y hace sol. Hay montones de gente haciendo deporte, comiendo, bebiendo, incluso cocinando barbacoas; parece que se han concentrado todos aquí, incluso los que disimuladamente nos ofrecen droga.

Catedral de Berlín
Al día siguiente salimos a conocer el centro de la ciudad. Paseamos por  Alexanderplatz, dominada por la Torre de la Televisión (el gran espárrago), y el mastodóntico hotel Park Inn, en otra época Interhotel Stadt, donde se alojaban las delegaciones de los “países hermanos” y que actualmente por 79 € te da la opcion de saltar “a lo puenting” desde la azotea. En la plaza vemos también el reloj universal Urania que indica los husos horarios de las principales ciudades del mundo, o la Fuente de la Amistad entre los Pueblos, animada con músicos callejeros. De allí al Ayuntamiento Rojo, llamado así por el color de los ladrillos, la iglesia de San Nicolás que alberga un museo y, sorteando obras, por el río Spree hasta la Catedral de Berlin (entrada gratis, subida a la torre 7€, audioguía pesadísima 3€). Es muy bonita esta iglesia de culto protestante (sin ayuda oficial, según indican en la puerta). Desde la cúpula se tiene una vista circular de la ciudad... y en el interior lo que vemos es un apicultor ocupandose de sus colmenas en esta atalaya de más de 50 metros de altura. En la cripta (me da grima) se conservan las tumbas de personajes importantes del Imperio Alemán y de sus antecesores prusianos.
Obras y más obras, desvíos.. es todo un poco incomodo pero es lo que hay, la ciudad se está transformando y reinventando; comenzaron en 1989, tirando un tabique que les estorbaba (era larguísimo, eso es verdad) y desde entonces no han parado. Frente a la Catedral hay un solar inmenso sobre el que las máquinas no paran de remover arena; nos enteramos de que la obra consiste nada menos que en reconstruir el Schloss Berlin, antigua residencia del káiser demolida tras los bombardeos de 1945.
Para ver las obras
Cambiamos de zona, a Friedrichdtrasse, nos acercamos a los jardines de Monbijou que no son gran cosa y volvemos para ver los centros comerciales del llamado Friedrichpassagen: las galerías Lafayette, con una cúpula invertida y una enorme réplica de la Torre Eiffel, con una exquisita sección gourmet atiborrada de productos recién llegados de "la France". Al continuación están el  Quartier 206 con tiendas exclusivas y una elegante escalera de mármol y el Quartier 205 con una enorme escultura de chapas recicladas de forma rectangular.
A partir de las 6,30 la bulliciosa calle Friedrich se va quedando tranquila y cuando terminamos de tomarnos una cerveza en una terraza ya no queda casi nadie.
Galerias Lafayette

Quartier 206
 La mañana del martes cogemos el bus 100 (pasa por los edificios importantes del centro y lo usan mucho los turistas) para ir a la visita guiada del Reichstag en español que teníamos reservada por Internet para evitar las colas. La visita empieza a las 9 en punto, dura una hora y merece la pena totalmente. Se explica la historia del edificio, su reconstrucción y adaptación del edificio histórico (incendiado en 1933) a su uso parlamentario actual por parte de Norman Foster. Se han conservado algunas de las pintadas hechas por los soldados rusos como recuerdo de una época. Destaca la impresionante cúpula abierta que domina el Parlamento, le da luz natural y sirve para renovar el aire de la sala. En el proyecto inicial Foster no quería hacer una cúpula, por lo que le encargaron la restauración interior y que otro arquitecto hiciese la cúpula. Al fin decidió hacerla y la verdad es muy bonita. Se puede subir y desde allí se ve una panorámica de Berlín.
En la puerta de Reichstag
La cúpula de Foster en el Reichstag
 Paseamos por Unter den Linden ('Bajo los tilos', en alemán) el bulevar más conocido de Berlín, con tantas obras que bien podría llamarse “bajo las gruas”. Nos acercamos a la histórica Puerta de Bradenburgo que dividía Berlín Oriental del Occidental, con gente disfrazada imitando la época del muro, que pasaba muy cerca y se puede ver dibujado en el suelo y el Memorial del Holocausto,  2.711 bloques de cemento de distintos tamaños que se ondulan con el terreno y que forman un laberinto inquietante o divertido según quien se meta en él. Un grupo de adolescentes de excursión se lo pasaban en lo grande escondiéndose y asustándose unos a otros.
Unas Berliners

Tomamos unas berliners y continuará.....
Ver: Pobre pero sexy. Primavera en Berlín 2/2



1 comentario:

José Luis Gómez dijo...

Una pasada de viaje, la fotos inmejorables pero lo confieso, la imagen que mas envidio es la del último retrato.
Seguir contando viajes, yo me divierto leyendo vuestros relatos.