lunes, 21 de noviembre de 2011

Addis Abeba 2

Injera con carne la brasa
Día de inmersión en la ciudad. Addis es caótica y sin embargo no agobia, no es nada ruidosa, a pesar de estar las calles llenas de gente, que van y viene o venden todo tipo de cachivaches en la calle, poniendo una manta en el suelo y un paraguas viejo como sombrilla y de limpiabotas que lavan primero los zapatos con agua y luego pulen y sacan brillo. Los etíopes se saludan apoyándose los hombros contrarios y reclinando la cabeza en el hombro, la vicecontra de una manera que a nosotros nos llama la atención.
En la inmersión incluye probar la comida, por fin saboreamos la comida popular etíope, la injera, una especie de crepe blandita de un cereal llamado teff, con un sabor ligeramente agrio que se come con las manos y con la que se coge la salsa de carne y especies y... me ha gustado, sabe bien, aunque no soy muy representativa pues me suelen gustar todas las comidas.Y hemos probado también el café, riquísimo hecho a la manera etíope, tostando los granos en el fuego.
El café etíope
  Ya hemos alquilado un coche para salir mañana hacia el norte, hacia Bahar Dir, el lago Tana y las cataratas del Nilo Azul, salimos a las 7 de la mañana, aunque en el horario local son las 2 de la mañana. En Etiopía el día se divide en 12 h de dia y 12 de noche, de las 6 de la mañana a las 6 de la noche, así que a las 6 es la 1 las 7 las 2 y así hasta las 6 de la tarde que son las 12. Tiene lógica.
Hoy ya estoy más adaptada a la altura y me he agobiado menos y en las horas de más calor hemos aprovechado para visitar el museo y ver a Luci el que dicen es el ser humano más antiguo que existe, es decir nuestro tatarabuelo, feico el pobre, pero que le vamos a hacer.
Moverse por la ciudad es fácil, hay montones de furgonetas que van en todas las direcciones y van gritando los nombre de las calles mas importantes por las que pasan, son baratas, cómodas  y rápidas.
Transporte urbano en Addia Abeba



domingo, 20 de noviembre de 2011

Addis Abeba

Hoy domingo día de elecciones en España, hemos salido a ver la ciudad,. Addis es la ciudad más alta de África, situada a unos 2,400 m, y  como está cerca de la línea del ecuador por el día hace calor y el sol pega con fuerza, pero al atardecer la temperatura baja bastante y se siente el frío.
Terraza en Addis Abeba

 La pimera sensación de la ciudad es de cierto caos, y resulta un poco difícil orientarse, pero la gente es tranquila y no resulta agobiante. Ah y los etíopes y etíopas tienen uno ojos rasgados y negros preciosos, parecen como de las pinturas antiguas.
mirando el tablón de empleo
 Hemos visitado la iglesia de San Jorge , el santo patrón de Etiopía, una iglesia situada en lo alto de una colina, yo siento la altura y necesito ir a ritmo lento. La iglesia estaba cerrada pero la gente sigue rezando en los jardines que rodean la iglesia y como hoy es domingo, hay mucha animación. Nosotros hemos podido visitarla (previo pago de la entrada) y  la han abierto para nosotros. En esta iglesia se coronó Haile Selasie, que gobernó durante montón de años Etiopía y  los rastafaris lo considera su ídolo.
Grupo de peregrinos en la Iglesia de San Jorge



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sábado, 19 de noviembre de 2011

Ya en Etiopía, recién llegados a Addis Abeba

Ya estamos en Etiopia, hemos llegado a las 9 de la noche, las 7 en España, y después de pasar los trámites del aeropuerto, nos han pegado el visado en el pasaporte, previo pago de 17 euros y  hemos salido al hall donde nos esperaba un conductor del hotel Panorama, un hotel no muy lejos del aeropuerto. Es la primera vez que nos vienen a buscar desde l hotel  y me ha hecho ilusión encontrar nuestro nombre escrito en un papel.
Aprovecho que tenemos wifi para escribir unas notas, pero nos vamos a dormir, que mañana hay que madrugar y salir pronto a ver la ciudad.


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jueves, 3 de noviembre de 2011

jueves, 27 de octubre de 2011

El Burgo de Osma, Soria y los torreznos


Y el fin de semana al Burgo de Osma, a pasear por el Cañón del río Lobo, disfrutar de la riqueza arquitectonica de El Burgo y mantener la linea saboreando las delicatessen del cerdo, especialmente de los buenisimos torreznos del lugar.
El Burgo de Osma es un pueblo no muy grande, de unos 5000 habitantes, situado en la meseta castellana a una altura de mas de 900 metros, que sigue manteniendo en el casco antiguo la arquitectura tradicional soriana, con casas de adobe y piedra sobre pórticos de madera. Es uno de los pueblos mas bonitos de la provincia de Soria, que todavía conserva parte de la antigua muralla, en algunos tramos rematadas con almenas.
Cañón del Río Lobo
Desde la orilla del río Ucero se pueden ver las murallas que cierran el pueblo y por encima de ellas sobresale la preciosa torre barroca de la catedral de Sta María de la Asunción.
Visitamos la catedral erigida a instancias de San Pedro de Osma a finales del siglo XI.y en la que se encuentra el museo religioso con códices antiguos, piezas y retablos recuperados para su conservación de algunos pueblos casi abandonados de la provincia de Soria. La catedral está considerada como una de las catedrales de estilo gótico francés más puro de todas las existentes en España.

Iglesía de S. Bartolomé. Cañón del Río Lobo
El Cañón de Río Lobos en un desfiladero calizo con altas paredes llenas de cuevas y oquedades en las que se refugian los buitres y otras rapaces que se ven volando en el cielo. Se les pueden ver y oir a lo largo de todo el recorrido y nos hacen elevar las cabezas cuando, en el silencio, se oye el zumbido de los buitres al plegar las alas para refugiarse en los huecos de las rocas.En el cañón se encuentra la ermita de San Bartolomé construida por los templarios a mediados del siglo XII
Pero si algo se disfruta en El Burgo de Osma son los derivados del cerdo y especialmente los torreznos. Cocinar los torreznos no es fácil, tienen que tener su punto. El presidente de la Asociación de Fabricantes del Torrezno de Soria, Sanuel Moreno comentaba en unas jornadas sobre el torrezno que se realizaron en Zaragoza cómo cocinarlo:    "el pequeño secreto del torrezno de Soria es la forma de cocinarlo, de freírlo. Aunque hay muchas técnicas para cocinar un torrezno, lo básico es partir de una panceta con la corteza seca, porque si está húmeda, recién sacada de una bolsa al vacío o del frigorífico, le cuesta que suba la corteza en la sartén.
Con el aceite a 120-150 grados, situando la corteza del torrezno en el aceite metida y lentamente, hay que hacerle coger a la panceta las ampollitas, para a los quince o veinte minutos, cuando ha subido, subir fuerte el fuego para que termine de subir la corteza"