miércoles, 20 de febrero de 2013

La Borda de Pastores en la Pardina de Ayés

Borda de Pastores. Ayés

Este fin de semana hemos estado en la Pardina de Ayés, una finca cerca de Sabiñánigo (Huesca), visitando la Borda Pastores, un proyecto del Grupo Cooperativo Pastores que pretende difundir la cultura del pastoreo en Aragón y para ello trabaja en la creación de un Parque de Interpretación del Ovino.
La Borda se encuentra en una finca de 265 hectáreas de las cuales unas 65 son de cultivo y el resto monte. A pesar de estar a unos 5 km de Sabiñánigo  da la impresión de que la Borda de Pastores se ubica en un espacio idílico, alejada de la “civilización”, a las faldas de la Peña Oroel, rodeada de montañas que estos días estaban nevadas.
La finca es grande y cuenta con varios edificios rehabilitados: la casa se ha convertido en un albergue y en apartamentos de alquiler; una de las bordas va a alojar el museo y centro de interpretación del pastoreo; el edificio del horno se ha restaurado para cocina y la borda de al lado, en sala de reuniones y lugar de encuentro para grupos. Se ha restaurado también la pequeña y preciosa iglesia, seguramente construida sobre la base de una iglesia románica, explicada por Antonio García Omedes en su web del románico aragonés. 

jueves, 14 de febrero de 2013

Las aficiones, el knitting y el boletín del Cipaj

30 años del Boletín del CIPAJ. Foto: UKZ
Hay aficiones que me sorprenden y una de ellas es la del knitting, es decir el arte de hacer del tricotar un arte.
Foto: blog Urban Knitting Zaragoza
No sabía nada de esta afición hasta que hace unos años en un viaje a Nueva York nos quedamos embobadas viendo, a través del escaparate de una tienda de lanas, cómo un numeroso grupo de mujeres jóvenes hacía calceta (knitting en inglés), es decir el punto de toda la vida, una habilidad, más que afición, que se estaba perdiendo en España y que se parecía bastante a la de mi abuela, que hacía punto con las lanas que sacaba de los jerséis viejos, con las que tejía colchas de colores y tapetes que adornaban el sofá de mi casa.

domingo, 10 de febrero de 2013

Ordesa en invierno

                                      Refugio de Góriz y Ordesa al fondo     Foto: Nacho Celaya

Bosque de las Hayas
Todos los inviernos subo a los Pirineos para realizar alguna pequeña travesía. Siempre elijo rutas ya conocidas, para no correr el riesgo de extraviarme en el caso de un cambio de tiempo repentino, ya que casi siempre lo hago en solitario. En los últimos inviernos he repetido varias veces la subida al refugio de Góriz, que desde sus 2120 metros de altitud domina el soberbio Valle de Ordesa y a la vez es punto de partida de la ascensión al Monte Perdido.
La subida a Góriz no presenta dificultades técnicas; sólo hay que salvar un gran desnivel a partir de la gran pradera de Ordesa, junto a la cascada que llaman "Cola de caballo"; desde allí se escala rápidamente por las seguras (relativamente) clavijas de Soaso o bien se progresa zigzagueando por una ladera empinada hasta superar el resalte rocoso que corona la "cueva helada". Aún nos quedarán 400 metros de desnivel que conviene abordar despacio, para no agotarnos demasiado xD
Hacia la Brecha de Rolando

La subida desde el parking que da entrada al Parque Nacional hasta el refugio de Góriz nunca dura menos de 5 horas... y tal vez más de 7, si vamos despacio. Por eso en invierno conviene salir temprano para llegar antes de la puesta de sol. Es muy útil llevar unos crampones, ligeros pero adaptables a botas rígidas, para cruzar con mayor seguridad alguno de los muchos pasos que suelen estar helados.

Una vez arriba, si el tiempo acompaña, todavía se puede subir un poco más hacia Marboré, hacia la Brecha de Rolando, o subir la cercana y fácil cumbre de Tabacol, que ofrece magníficas vistas.
Después, cena en el vetusto refugio en compañía de los guardas y de los pocos o muchos montañeros que se alojen allí esa noche. Con buen tiempo siempre hay algunos que se animan a levantarse hacia las 5h y emprender la ascensión al Perdido. 

Refugio de Góriz
Las fotos que acompañan corresponden a febrero de 2012, un invierno seco que daba un aspecto muy triste al cañón y a todo el paisaje en general. La parte buena es que se observa mejor y más de cerca a la multitud de rebecos (en esta región los llamamos "sarrios") que habitan el Parque. Resulta entretenido ver cómo corren y saltan de una montaña a otra, buscando el pasto y sin hacer apenas ruido.

Sarrios del Pirineo

Sarrio en Ordesa



martes, 5 de febrero de 2013

Pasapalabra


                      Lilit Manukyan  (Foto: Telecinco)
No suelo ver la televisión por la tarde, pero mis padres, que están pasando unos días conmigo, ven el programa “Pasapalabra”. La concursante actual, que lleva varias semanas ganando, es una emigrante armenia, nacida en Rusia, que demuestra tener más conocimiento del español que muchos españoles.
Cuando viajamos hace un par de años a Armenia me contaron un dicho sobre los armenios que refleja un poco a este pueblo : “se necesitan varios judíos para engañar a un armenio”. , un dicho que en el caso de Lilit parece ser realidad.
Los armenios tienen fama de ser un pueblo inteligente y en la competición con los judíos, que tienen la misma fama, salen ganando. Los dichos, dichos son y no tienen mas credibilidad que la que cada uno le quiera dar, pero resulta sorprendente que en los seis años que esta chica lleva viviendo en España (actualmente vive en Valencia) haya logrado un conocimiento tan alto del idioma. Por cierto su apellido terminado en "yan" es típicamente armenio, algo parecido a nuestros apellidos terminados en "ez".
Armenia es un país pequeño en el Caucaso con unos 3,5 millones de habitantes, con una historia llena de acontecimientos difíciles que ha provocado que la gran mayoría de sus habitantes se encuentren dispersos por el mundo, unos nueve millones de armenios viven fuera de Armenia, el triple de la población que vive en el país.
Este programa de entretenimiento me hace reflexionar sobre los emigrantes, que a veces consideramos extraños y ajenos a nosotros y que a veces, nos demuestran, como lo hace Lilit, que tienen una alta capacidad de adaptación e integración y que pueden aportar mucho a nuestro país. Lilit aprendió español cuidando a un niño al que ayudaba a hacer los deberes y según cuenta, su deseo de aprender le llevo a estudiarlo buscando en el diccionario cada palabra que desconocía y el resultado lo vemos cada tarde en el programa " pasapalabra".

Nota: El día que Lilit perdió el concurso (el 19 de febrero) se alcanzó el record de audiencia del programa con mas de tres millones de telespectadores.

jueves, 31 de enero de 2013

Grutas de Cristal de Molinos (Teruel)


Cuevas de Cristal . Molinos (Teruel)

Tenia unos 10 años cuando visité por primera vez las Cuevas de Molinos (Teruel) cuyo descubrimiento en el año 1961, había causado una gran expectación en el Bajo Aragón y el Maestrazgo. En el año 2011 se celebró el 50 aniversario de su descubrimiento y Molinos organizó unas jornadas en las que participaron sus descubridores e incluso se estampó un sello conmemorativo.
Cuevas de Cristal
Cuando se abrieron al público las Cuevas de Cristal, muchos vecinos de los pueblos cercanos acudieron a ver esas cuevas de las que tanto se hablaba. Las condiciones de la visita eran un poco rudimentarias. Se accedía a través de un túnel y se bajaba a las galerías inferiores por un agujero con unos escalones en la roca y como iluminación un candil de carburo que llevaba el guía. ¿Que si hablo de la prehistoria? Efectivamente, una es ya muy mayor (bueno, no tanto) y las cosas ha cambiado bastante desde entonces.
En estas primeras cuevas, llamadas Las Beticambras, se encontraron los restos del "Hombre de Molinos", el humano más antiguo de Aragón. Tenían impresionantes estalactitas de un inmaculado color blanco que acabaron negras por el humo de los carburos y, según me comentaron hace un tiempo, se cerraron y todavía permanecen inaccesibles al público. Al parecer toda la colina está comunicada por galerías, aunque solamente es accesible una pequeña parte de ellas.
Las que se visitan actualmente son las cuevas de Las Graderas ya con luces interiores y un recorrido que facilita la visita de los grupos.
Cuando a finales de diciembre de 2012 volvimos de Borneo, después de visitar las impresionantes y enormes cuevas del Parque Nacional de Mulu, (se consideran las mas grandes del mundo) fuimos a ver las cuevas de Cristal de Molinos. Durante el viaje de Borneo no pude por menos que compararlas y, como la imaginación es caprichosa, siempre salían ganando las cuevas de Molinos.
Formaciones en las Cuevas de Cristal
Las cuevas de Cristal suelen tener un elevado numero de visitantes, sin embargo cuando nosotros las visitamos a mediados de enero, estábamos solos. Ese frío domingo de invierno pocos visitantes se acercaron a ver las cuevas. El guía esperaba en la zona de aparcamiento seguramente pensando que iba a pasar la mañana en soledad. Subimos las escaleras hasta la puerta de entrada, pagamos 7 € y pudimos visitarlas tranquilamente en media hora y con la percepción actual me parecieron (ahora comparadas con las de Borneo) preciosas, muy diferentes, con unas formas que no he visto en ningún otro lugar, pero por su tamaño muy pequeñas.
Pero la originalidad de las cuevas de Molinos no está en su tamaño (bien es sabido que el tamaño no importa). Lo que hace que las Cuevas de Cristal sean diferentes es el color claro de las formaciones y sobre todo la forma de las estalactitas, técnicamente estalactitas excéntricas de crecimiento vertical, (que pena no tener mas conocimientos de geología para entender esta maravilla), es decir originales formas en las que pequeñas estalactitas suben hacia arriba colgadas de las estalactitas que bajan del techo de la cueva.
Después de visitar las cuevas nos paseamos por el pueblo, entramos en la iglesia de Nuestra Señora de la Nieves de estilo gótico levantino construida en piedra  y ladrillo con una antiquísima pila bautismal del siglo III, recorrimos calles con casas solariegas y nos asomamos al puente para ver el río Guadalopillo que cruza el pueblo formando un profundo barranco con un salto de agua de 30 metros. Subimos hasta la Torre del reloj en la parte mas alta del pueblo con una amplia vista. Y para completar el día una estupenda comida en el “Hostal de la Villa” un restaurante en el centro en un bonito edificio de piedra.
Un día agradable que mereció la pena y nos permitió disfrutar de un nueva modalidad de viaje, el “geoturismo” .
Como una imagen vale mas que mil palabra, os dejamos este vídeo de TV Aragón para que disfrutéis de Molinos y os paseéis por las cuevas.